Bienes Comunes A. C. se suma a CEDUTEC 2
Bienes Comunes A. C. se suma a la organización de CEDUTEC 2 (Segundo Congreso de Políticas Públicas de Tecnologías Educativas). Este año el Segundo Congreso se realizará los días 22 y 23 de setiembre en la Facultad de Ciencias Económicas (Av. Córdoba 2122, CABA) y se articulará con el 1° Encuentro Nacional de Inclusión Digital Educativa del Ministerio de Educación de la Nación. En esta oportunidad CEDUTEC 2 contará con la participación de los Ministros Aníbal Fernández (Jefe de Gabinete de Ministros) y Alberto Sileoni (Ministro de Educación de la Nación). También con las conferencias de Adrián Paenza y Darío Sztajnszrajber. Bienes Comunes A. C. se suma a la organización del evento junto a PuntoGov y la Fundación Sociedades Digitales. Al igual que el año pasado CEDUTEC busca:
“El objetivo de CEDUTEC II es reunir en un mismo espacio a todos los actores que intervienen en el campo de las políticas públicas de integración de tecnologías en el sistema educativo.
Estimular el debate en torno a la implementación de políticas públicas orientadas a la adopción y la integración de las TIC en los sistemas educativos.
Ofrecer un marco institucional y político para la reflexión y consenso de los modelos de gestión para el éxito de los programas de inclusión digital educativa.
Contribuir con la construcción de redes de actores involucrados con la Inclusión Digital Educativa.
Propiciar una plataforma de intercambio de experiencias y socialización de recursos pedagógicos, tecnológicos y educativos”.
El evento es gratuito pero con espacio limitado. Quienes estén interesados puede revisar el programa completo e inscribirse a través de la página web.
II Semana Internacional de Gobierno Abierto (SIGA2011)
La II Semana Internacional de Gobierno Abierto (#SIGA2011) se desarrollará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del 1 al 5 de agosto de 2011. Reunirá a los principales funcionarios, empresarios, académicos y especialistas para discutir las diferentes tácticas y estrategias en la implementación de gobiernos abiertos en la Argentina y la región. #SIGA2011 es un evento impulsado por la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación y cuenta con la colaboración de diferentes organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, así como también organismos estatales locales y provinciales. Junto a otras organizaciones, Bienes Comunes A. C. es parte del Comité Organizador:

Puede visitar el programa y los expositores. El evento es abierto pero tiene cupos limitados. Por favor, inscríbase a través del siguiente enlace.
Lo tuyo es mío, y lo mío es mío
En esta oportunidad nos interesa introducir la problemática de la incorporación de las tecnologías digitales en las escuelas dentro de una problemática mayor, específicamente la apropiación de neustros datos e, implícitamente, la invasión al espacio privado.
Si las tecnologías llegaron para quedarse dentro del espacio educativo, cómo a los diferentes actores de la institución, ya sean personal de conducción, docentes, supervisores, padres, se nos ayude, guíe u oriente a pensar el qué ocurre con esa masa crítica de datos que introducimos a diario será relevante para la transmisión y desacralización del uso de las mismas.
A grandes rasgos, los cursos que se dictan, ya sean en capacitación en servicio como elegidos por los propios destinatarios, se pueden dividir en dos grandes campos. Uno, aquellos en los que los actores aprenden a ser usuarios del programa de ventanas, sin ningún tipo de reparo acerca del cuidado acerca de los datos, o de lo que implica vivir, enseñar y aprender en el capitalismo informacional. Un segundo tipo, lamentablemente son los menos, en los que la mirada está atenta a esta diversidad de cuestiones que atraviesan a cualquier prosumidor.
Dicho mal y pronto, cómo se educa si los adultos responsables, cualquiera sea su función, desconocen y ni siquiera son ayudados a husmear en qué pasa con los datos, quién se apropia de los contenidos que se generan, cómo se apropian de lo que produce la mayoría de los usuarios-productores, y una decena más de preguntas y problematizaciones que se le ocurrirán al lector.
Recapitulando, esta sucinta presentación puede llevarnos a dos posturas. La primera y más sencilla, un No a la computadora dentro de las escuelas, ya que se estarían poniendo a disposición infinidad de datos valiosísimos. Una segunda, por la que me inclino, que implica mayor complejidad, si se implementa bien, es la de educar la mirada y el uso crítico de las tecnologías digitales. En otras palabras, abrir el debate acerca de lo que implica la exposición de la vida privada en las redes sociales, por ejemplo, o pensar diferentes formas de licenciar los materiales que se producen dentro de la escuela. Pero para ello necesariamente los adultos tenemos que conocer y estar dispuestos a intentar comprender qué hay detrás de estos nuevos espejitos de colores.
Contenidos educativos: qué, quiénes, licencias y demases.
A poco más de una semana del Seminario Latinoamericano de experiencias nacionales de modelos 1 a 1 quisiera, a partir de las exposiciones, compartir impresiones, posibles problematizaciones y arribar a algunos puntos de partida que nos habiliten a seguir trabajando en este fenómeno.
En esta oportunidad propongo adentrarnos en el “mundo” de los contenidos. Para ello se recuperan dos cuestiones señaladas por Marisa Díaz, la primera se relaciona con “decidir” si dotar de contenidos a los equipos o no y, la segunda, para nada menor, qué contenidos. Ésta implica pensar al docente y al alumno como productores de los mismos.
Con relación a la primera, vale señalar como ya lo han realizado diversos estudios (Ramírez et al., 2010; Castro, 2004) que, en general, en las primeras etapas de implementación los docentes no producen sus propios contenidos sino que utilizan los brindados por los portales. En tanto, los alumnos producen contenidos relacionados con sus intereses así como aquellos “direccionados” por la industria cultural (Dussel et al, 2010).
Ahora bien, orientar nuestra mirada en esta dirección, y ya adentrándonos en la segunda cuestión, nos convoca a intentar pensar una cuestión de fondo como puede ser problematizar ya no solamente al contenido válido, y con ello los múltiples intereses y negociaciones que hay detrás del mismo, sino comenzar a entender la producción de éste desde la propia institución escolar de la que forma parte y, a la vez, a la que conforma. Este juego, también está cruzado por el ejercicio del poder, sin embargo se amalgama en un gramática escolar propia que, las más de las veces, ni el propio ministerio alcanza a vislumbrar.
¿Es por ello que podemos señalar que los actores educativos se van a transformar en productores? ¿Acaso no lo fueron siempre? O será que la transformación no está linealmnete relacionada con la producción sino con el cómo se organiza y se potencia esa producción. No obstante lo cual abre otro interrogante, ¿cómo se organizan los contenidos producidos? ¿Un repositorio on line?
Por último, un dato central en esta producción de contenidos es el licenciamiento de los mismos. ¿Qué tipo de licencias se utilizan? Los contenidos producidos por la comunidad educativa en su conjunto, ¿le pertenecen al ministerio y/o a la institución y/o al docente y/o al alumno? ¿Quién se apropia de lo producido?
Google Books, no es justo, adecuado y razonable
Así definió Danny Chin el acuerdo que pretendía Google Inc. sobre su proyecto Google Books: “not fair, adequate and reasonable” (“no es justo, adecuado y razonable”). Sí, claro, rechazó la propuesta de acuerdo y todo vuelve a comenzar (descargar el fallo completo en pdf). El principal pez gordo en este juego todavía no pudo capturar todas sus presas, los más de 130 millones de libros que existen a nivel mundial (aunque sí gestiona en sus servidores más de 12 millones de obras intelectuales). Es curioso, el viernes pasado les comentaba a los alumnos que cursan la materia ‘Google Books y los cambios en las industrias editoriales (dentro de la Maestría de Industrias Culturales de la Universidad Nacional de Quilmes) que el fallo todavía no salía (hacía más de un año que se esperaba) puesto que nadie sabía bien que hacer frente a un proyecto tan ambicioso y descomunal como Google Books. La industria editorial está en pleno cambio, cambios profundos y radicales. Google Inc. aventajó a sus competidos en al menos 5 o 6 años. Sin embargo, ya mostró sus cartas. Hay varios apostadores globales sentados a la mesa de edición… El rechazo del acuerdo le devuelve las esperanzas a las múltiples, diversas y añejas industrias editoriales. El fallo no dice mucho, sólo representa un gran paso contra la privatización y la clausura de los bienes y obras intelectuales a nivel mundial. Para bien o para mal, el derecho de autor todavía existe. La pregunta obligada es, sin dudas, ¿qué hará Google Inc. al respecto? Don’t be evil! Algo más en NYT.


