La ONG Bienes Comunes y la Educación Abierta / Libre en América Latina

Leo en Bienes Comunes que “La ‘educación abierta / libre’ es un concepto amplio que sirve para describir el movimiento por la liberación de obras intelectuales y el acceso abierto a las mismas en el contexto educativo. El concepto define la situación donde los sistemas de educación nacional o las instituciones dedicadas a las prácticas educativas comparten de forma libre / abierta obras intelectuales, conocimientos, metodologías, pedagogías, plataformas, entornos e infraestructuras educativas a través de Internet y las tecnologías digitales.

El movimiento por la Educación Abierta / Libre está tomando fuerza en los últimos años. Con diferencias y matices, la educación abierta / libre está inspirada en otros movimientos más amplios por la liberación de la cultura en general. Entre otros, se inspira en el trabajo libre y abierto del Free Software, las licencias Creative Commons y su proyecto ccLearn, el movimiento por el Acceso Abierto, el Open Source o la iniciativa del OpenCourseWare del MIT. En el mismo sentido se puede revisar la Declaración de Educación Abierta de Ciudad del Cabo.

En el contexto de América Latina pueden citarse movimientos e iniciativas como Librecultura y su manifiesto, el proyecto Aprender la Libertad (Arg) o Educalibre (Chile). Entre otros puntos destacables, el primer libro en castellano que sintetiza estas tendencias es Aprender la Libertad (2006) de Ariel Vercelli (bajo licencia Creative Commons by-sa 2.5 de Argentina). Asimismo, puede citarse que la primera institución de educación superior en adoptar fuertemente esta modalidad en Amérca Latina fue FLACSO Virtual en 2007.

Desde hace varios meses la ONG Bienes Comunes y FLACSO Virtual vienen trabajando en el desarrollo de una Plataforma de Cursos Abiertos para América Latina. El desarrollo de esta plataforma será un apoyo fuerte al movimiento en América Latina.”

Declaraciones sobre Educación

Desde hace varios años se sabe que una de las condiciones para el desarrollo de un país es que sus ciudadanos logren el acceso a la educación. En la última década, además, se sabe que los países y/o regiones que quieran salir de su condición de pobres tienen necesariamente que gestionar sistemas educativos que incorporen tecnologías de información y comunicación a su funcionamiento. Durante estos últimos años han aparecido varias declaraciones, internacionales / regionales sobre este punto. Esta entrada tiene por objeto presentar varias de las Declaraciones y comenzar el análisis de cómo los diferentes actores van tratando la relación entre las tecnologías y la educación. A continuación les presentamos el listado de Declaraciones. Las mismas se encuentran ordenadas cronológicamente.

Florianópolis
Santiago de Chile
Roa
Montevideo
Valparaíso
Declaración sobre Educación digital
Ciudad del Cabo

Si bien en casi todas las declaraciones relevadas hasta aquí se plantea la necesidad de garantizar la accesibilidad a la educación, está claro sólo en algunas se menciona la educación abierta, el software libre o la producción colaborativa de contenidos. Iremos analizando cada una de ellas. Cada vez es más claro que el simple acceso no alcanza para posibilitar mejores y mayores desarrollos.

La escuela en casa. Un debate acerca de la educación por Internet

Medio millón de niños en Estados Unidos toman sus clases a través de Internet. Lo hacen por medio de las llamadas “charter schools”. Se trata de lecciones de distintas materias a las que se accede a través de la web. De esta manera, los niños no necesitan concurrir de forma presencial a la escuela. En general son los padres, o algún otro adulto, quienes supervisan y organizan el estudio de los chicos a partir de estas lecciones.

Estas escuelas están financiadas por el estado al que pertenecen, por lo que se las considera escuelas públicas. Hay de dos tipos, las que no otorgan un diploma pero ofrecen ejercicios y tareas que suplantan el trabajo habitual en las escuelas tradicionales, y las que basan su actividad completamente en Internet. Las primeras son solamente para enseñanza media, mientras que la segundas son, en su mayoría, para enseñanza básica.

Alrededor de este fenómeno se abren una serie de interrogantes relacionados con el rol de los maestros, el financiamiento público de estas escuelas, la calidad de la enseñanza y el futuro tanto de la escuela tradicional como de las nuevas formas de educación. Entre las ventajas se cuenta la posibilidad de que los niños tomen sus clases en cualquier momento y lugar y la facilidad de acceso a la educación para la población rural.

En Estados Unidos se está generando un debate que incluye a los sindicatos de maestros, a los padres, a las escuelas y a la legislación. Al respecto, una nota del New York Times dice:

“Many parents attracted to online charters have previously home-schooled their children, including Mrs. Weldie. Her children — Isabel, Harry and Eleanor, all in elementary school — download assignments and communicate intermittently with their certified teachers over the Internet, but they also read story books, write in workbooks and do arithmetic at a table in their basement. Legally, they are considered public school students, not home-schoolers, because their online schools are taxpayer-financed and subject to federal testing requirements.

Despite enthusiastic support from parents, the schools have met with opposition from some educators, who say elementary students may be too young for Internet learning, and from teachers, unions and school boards, partly because they divert state payments from the online student’s home district.”

Acceso Abierto en la Facultad de Arte y Ciencia de Harvard

La Facultad de Arte y Ciencia de la Universidad de Harvard adoptó el acceso abierto para sus obras intelectuales y para las obras de los tesistas e investigadores de la casa de altos estudios. Es la primera universidad de Estados Unidos de Norteamérica en lograr esta migración y comienza a preparar los formatos y estándares para brindar acceso universal a sus obras. La noticia está circulando a nivel mundial. Hay varias fuentes de consulta. Según el New York Times:

“Faculty members are scheduled to vote on a measure that would permit Harvard to distribute their scholarship online, instead of signing exclusive agreements with scholarly journals that often have tiny readerships and high subscription costs.”

Actualizacion 20/02, Clarín se hace eco de la noticia: “La universidad de Harvard desafía la industria editorial” (Gracias Alberto!!)